Máster Aromaterapia Integral online

Foto: la perrita Kika 

Aproximadamente dos meses después de comenzar el máster de aromaterapia me encontraba en la peluquería de animales de una amiga hablando de ello cuando entro una señora mayor con su perra Kika. Llegaba para realizar su sesión de bañoterapia por problemas de piel en la perra. La perrita era una chihuahua que había pertenecido a un criador y no había llevado una vida totalmente buena. Tenía problemas físicos, pero lo que más le preocupaba eran los ataques de epilepsia que sufría constantemente. Como yo personalmente he pasado por esos con un perro mío y sé por experiencia lo difícil que es a veces encontrar a alguien que entienda tu preocupación por un “simple animal” pensé que la mujer necesitaba desahogarse con alguien y me senté a esperar con ella. Me contó la historia de su perrita, decía con mucho cariño que la quería mucho pero que la pobre era “lela” (aún nos referimos a ella con el nombre cariñoso de la lelita). Me contó que había acudido al veterinario y que estaba en tratamiento para controlar los ataques epilépticos sin demasiado éxito, de hecho la pobre perra llevaba una dosis demasiado elevada para su pequeño tamaño, con el riesgo que eso supone para el hígado, ya de por sí algo tocado con anterioridad. Aún así, seguía sin responder al tratamiento y seguía teniendo ataques. Le pregunté como era de carácter la perra y cuál era su comportamiento, poco a poco fuimos descubriendo que la perra poseía una llamativa hiperactividad. Reaccionaba a todo de forma excesiva, era muy nerviosa, su ritmo cardíaco estaba siempre acelerado, demostraba falta de atención a su entorno y tenía movimientos constantes, hipersalivación, hiperventilación y ladridos constantes. Entonces es cuando pensamos en trabajar este problema con aromaterapia.

La epilepsia no existe en perros tal y como la conocemos en las personas, se la denomina así porque los ataques son en apariencia semejantes, pero son ataques cerebrales que pueden sobrevenir por diferentes motivos. La dueña estuvo dispuesta a probar la aromaterapia para reducir la ansiedad de la perrita y ver si esto influía en los ataques epilépticos. Trabajamos con una spray corporal con la siguiente formulación aromaterapéutica:

- Vetiver: Mejora el estado de alerta y ayuda al aprendizaje.
- Cedro: Junto con el vetiver mejora el funcionamiento cerebral. Posee efectos sedantes y está indicado para el estrés. Además es antiinflamatorio y antiséptico, lo cual teniendo en cuenta que la perra tenía problemas dérmicos con lesiones y que iba a ser utilizado como tratamiento tópico nos pareció interesante el poder aprovechar estas propiedades.
- Lavanda: El relajante universal por excelencia. Mejora el descanso y la relajación. Con propiedades dérmicas añadidas como la disminución del prurito que podía estar molestando al animal y ponerle nervioso.
- Ylan Ylang: Es equilibrante del sistema nervioso. Es un aceite ideal para el control de la hiperactividad además de ser un buen regenerador dérmico.
- Incienso: Da sensación de calma y paz mental.
- Bergamota: Reduce la sensación de estrés y ansiedad. Es además antibacteriano.

Le recordé que el sentido del olfato en un perro es muchísimo más sensible que el nuestro y que debía empezar con dosis pequeñas, asegurándose que los ojos y las mucosas no recibían nada.

Junto con esta “colonia” especial, le hablé de la importancia de mantener una rutina en las actividades de la perra. Saber qué ha de hacer y cuál es su papel en todo momento reduce la presión emocional sobre el animal. Debíamos darle la posibilidad de tener cierto control del tiempo y del espacio, con una rutina diaria y una relación de vínculo emocional entre humana y perra, sin estridencias, ni nerviosismos que hicieran que se retroalimentaran entre las dos. Le hable de la importancia de mantener la calma sobre todo cuando la perra la perdía, sin ruidos altos, ni voces, ni movimientos bruscos.

Hoy me siento orgullosa y feliz de poder decir que Kika, nuestra lelita favorita, lleva cuatro meses sin ataques por primera vez en su vida. En su última visita a su veterinaria se ha podido reducir la dosis de medicación química a su cantidad normal por peso. Llevamos ya tres semanas con dosis bajada, con su colonia especial y sin ataques. La dueña está feliz y la perra por fin disfruta de la paz mental que no tenía.

Puede que no sea un caso demasiado espectacular, pero personalmente es tremendamente gratificante escuchar a su humana decir otro día más sin ataques. Está encantada, nunca hubiese podido imaginar que “una colonia” pudiese ayudar tanto a su perra. La perra no solo no tiene ataques, sino que duerme mejor por las noches y sus síntomas de ansiedad se han reducido. A una escala pequeña y dentro del mundo de los animales, es un ejemplo de que buscar el posible origen del problema puede ayudar a reducir los síntomas y que la aromaterapia, junto con la veterinaria alopática, trabajando juntas de forma integrada, han dado  calidad de vida a un animal que no la había tenido en su vida

Autora: Mª Jesús Sánchez

Excelente experiencia nos comparte Mª Jesús Sánchez en uno de los ejercicios del Máster Aromaterapia Integral online  http://escuela-endae.blogspot.com.es/search/label/Aromaterapia%20MASTER  Muchísimas gracias Mª Jesús por compartir con todos nosotros la maravillosa labor que haces junto con tu gran dominio de uso de los aceites esenciales 💖


.
Publicar un comentario