Bajo la protección de la Madre Luna



El útero se dice en maya "U kuch i mehen". El término "kuch" proviene del verbo "kuchik", que significa "cargar". Pero también significa "hilo de algodón", es decir, el cordón con el cual las mujeres bordan los pedazos de tela sobre los telares de cintura. No es algodón ("Taman"), ni una túnica de ese material ("nok"), es simplemente la materia prima de la vida humana. Es en el útero, en esa pequeña bolsa de algodón que tienen las mujeres en la cavidad de su vientre, donde las mujeres tejen con paciencia la textura de su hijo. Basta con recordar a Ak Na' , la madre universal, primera generadora y patrona del tejido, protectora de los embarazos y de los alumbramientos, para comprender la lógica de esta representación de la vida intrauterina. Colocadas bajo la protección de la Madre Luna, las mujeres tejen, en ellas, los niños que darán a luz, y el útero viene a ser las expresión alegórica de lo anterior. Tejedoras de la vida humana, las mujeres reproducen sobre la tierra la vocación histórica de su protectora lunar. El útero ("U kuch i mehen"), esa matriz en donde se reproduce a los niños, les proporciona la envoltura textil en donde lo cargarán y protegerán, cómodamente sentados sobre la pequeña banca ("kanche") placentaria...

Marie-Odile Marion, El poder de las hijas de la luna.



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