Con un simple soplo de aceite esencial...



Cuando inhalamos el aroma de un aceite esencial, sus moléculas viajan a través del sistema olfativo hacia nuestro cerebro, aspecto que produce que inmediatamente se ponga en acción nuestro organismo. A partir de ahí, este simple hecho, puede afectar directamente a muchas reacciones y sistemas corporales, incluidas las emociones, la memoria, la presión arterial y la frecuencia cardíaca, la respiración, las hormonas, el estrés...  Así pues con un simple soplo de un aceite esencial se activa casi instantáneamente nuestro cuerpo, generándose la producción de neurotransmisores para sentirnos bien, como la serotonina y la dopamina.

Anna Vijo
Para aprender más: http://escuela-endae.blogspot.com.es/




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