Plantas para sanar y elevar nuestros espíritus



- Árboles: los árboles que crecen cerca de donde vivas, son los que perciben mejor tu realidad y entorno, absorben tu respiración y la depuran, y ya conocen el estado de tu nivel energético incluso sin verte,  son puros guardianes energéticos. De pie con la espalda contra el tronco de un árbol, empezamos a respirar como si estuviéramos respirando la misma respiración y oxígeno del árbol , ofreciendo a la vez nuestra respiración al árbol. la simbiosis del proceso de respiración con un árbol guardián aporta estabilidad, confort y alegría.
- Rosas: preferiblemente rosas silvestres, allá dónde crecen son cultivos silvestres de la Madre Tierra de curación, templos energético vibracionales. Las rosas son la medicina del corazón y del alma. Puedes tomar sus pétalos en infusión, o en tintura o esencia floral. Así como hacer preparados tópicos para darte baños energéticos.
- Hierba de San Joan o Hipérico: esta maravillosa hierba eleva el espíritu. Su consumo en infusión, tintura o esencia floral si te sientes pisoteado por la vida o deprimido. Hierba que cuando aplastas sus flores "sangra".., sana el corazón, porque sabe lo que el corazón requiere.
- Avena (mejor si es silvestre también!): es una hierba muy nutritiva holísticamente (cuerpo, mente y alma). Ponemos una cucharada generosa sopera de avena silvestre en un cazo y cubrimos con abundante agua, lo llevamos a ebullición, cuando hierva bajamos el fuego y lo dejamos a fuego lento durante una hora. Luego colamos y bebemos el preparado. Es un tónico emocional de gran apoyo, equilibra y nutre el sistema nervioso.
- Lavanda: hierba de la felicidad, de la felicidad silvestre de la simple alegría por existir. Es calmante y ayuda a equilibrar nuestro flujo energético. Dejamos macerar flores de lavanda en miel y usamos la miel de lavanda para endulzar nuestras infusiones.
-  Ortiga: es la más nutritiva de todas las hierbas. Magnífica ante el agotamiento holístico y muy favorable para nuestro sistema energético. la infusión de ortiga es muy rica en minerales, fortalece nuestra energía para que podamos mantenernos fuertes para hacer lo que debemos hacer.
- Diente de león: las flores de diente de león contienen la energía del Sol. Basta con cosechar un par de flores, ponerlas en una taza y verter agua hirviendo, endulzar y beber lentamente, Es la hierba más generosa de todas las plantas, pues siempre está allí dónde vayas para compartir contigo su energía, medicina y sabiduría. Incluso cuando la tratan de erradicar esta hierba continúa con alegría sus dones. Sana del dolor que puedan irradiarte en negativo, así como energías tóxicas o vampiros energéticos, siempre que sientas erradicación de tus vibraciones acude a su medicina.  Apoya nuestra permanencia esencial, nuestra fuerza, voluntad y ​​convicción. Trae asimismo cambio energético si se necesita. Las hojas del diente de león son amargas, estimulan la digestión y el sistema inmunológico.  La raíz del diente de león nos ofrece el profundo y arraigado fortalecimiento de nuestra totalidad, nos apoya al permitir que la gratitud y la compasión crezcan en nosotros incluso cuando queremos rendirnos.
- Manzanas:  la enseñanza más preciosa de los manzanos es la autoestima. Amar todo lo que somos. El amor nunca termina y puede comenzar dentro de ti. Salsa de manzana, compota o mermelada de manzana, comer una manzana, tarta de manzana, secar manzana y hacer infusión ... infinitas opciones!
- Agripalma: esta hierba calma la ansiedad, arropa y consuela. En infusión o tintura, es la curación para el corazón, el sistema nervioso, el útero...  la agripalma es como una encarnación de la Diosa: verde en primavera, rosa apasionada en verano y se convierte en una bruja espinosa en otoño.

Anna Vijo
Para aprender más: http://escuela-endae.blogspot.com.es/



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