Curso online Las Esencias Alquímicas Femeninas 2

Foto: Cristina M. Menéndez


Le descubrí hace un par de semanas, en el parque de mi barrio. Me llamó su olor que invadió mi sangre. Entonces nos miramos, y le saludé:
«Huelo tu alma, hecha de viento y verdor. Huele a tibia reconquista, la de tu sangre que  asciende hacia el cielo. Tu plegaria hecha de nanas y savia»
- Sr. Eucalipto, me llamo Cris, encantada de saludarle ¿qué tal se encuentra esta mañana?
Buenos días, Cris. Me encuentro muy bien. Ibas distraída y quería llamar tu atención con este perfume mío, he de reconocer que soy coqueto y mi olor es un reclamo para todas aquellas “Alicias” que quieren adentrarse en el laberinto del misterio.
- ¿Qué misterio?
Jajaja, el de la vida y de la muerte. Yo mismo torsiono mi tronco en una espiral gloriosa, igual que tú. Sí, no te sorprendas, tú también lo haces, tu agua interna gira sobre sí misma, busca la luz de la verdad, el sonido eterno de la vida, que palpita insistente, gobernando cada halo de luz, cada porfiado impulso por comprender. Todos buscamos, yo también, vienes a preguntarme y yo me contesto a mí mismo en voz, alta lo que mi savia se pregunta a cada rato. Tú y yo somos lo mismo, estamos hechos de estrellas, de firmamento, y allá donde laten nuestros mundos estamos unidos, ¿lo ves? Ahora huelo tu perfume, el mío, y siento tu palpito, y el mío… ¿Me acompañas? Te mostraré mi laberinto, mi espiral eterna, esa que tú también conoces…
El eucalipto me ofrece su rama, yo dejo mi mano sobre ella, viajamos hasta su centro, el eucalipto guarda silencio, dentro muy dentro, duermen pájaros que se despiertan con nuestra visita, un búho abre sus grandes ojos y sonríe. Hay una abubilla, un petirrojo, un carpintero, varios mirlos comunes, un cuervo, un pájaro con la cola roja, varios periquitos verdes que al despertarse arman gran jaleo. El búho pide que guarden silencio.
- ¿Cómo es que ellos viven aquí, le pregunto al eucalipto? Cuando descansan en mis ramas me regalan su esencia, su alma, por eso también viven en  mí, su perfume vive en mí y mi perfume vive en ellos. Igual que el tuyo ya vive en mí, y el mío en ti. Yo soy tú, tú eres yo. ¿Comprendes? Asiento, maravillada, y lloro al comprender este gran misterio…Los pájaros me abrazan, el eucalipto también, mis lágrimas forman parte de su esencia, estoy feliz de compartir este momento tan especial con ellos.  ¿Puedo volver otro día?
Cuando quieras, estaremos aquí esperándote. Pero antes, toma esta llave hecha con tu nombre, la llave que tú has construido, le hemos puesto nuestra esencia, nuestra conexión sagrada, la que nos une a ti y a nosotros contigo y con todo el universo.
Ahora, mientras escribo este encuentro, un olor a eucalipto invade mis sentidos. Gracias, gracias, gracias hermano árbol, hermanos pájaros, gracias viento, gracias a todos por este encuentro maravilloso.

Autora y foto: Cristina M. Menéndez

Emotiva experiencia de la alumna Cristina M. Menéndez fruto de uno de los ejercicios de conexión del Curso online Las Esencias Alquímicas Femeninas 2  http://escuela-endae.blogspot.com.es/2016/12/esencias-alquimicas-femeninas-2.html  Muchísimas gracias Cristina por compartir la magia pura chamana de tu Ser 🌳


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