Conexión con la magia de la Tierra

Cuéntame un cuento de Francine Ferland


Hay cientos de tipos de magia, hay miles de libros, manuales, millones de rituales, conjuros… con una melodía de fondo “no sabes suficiente” eterna… Y si te dijera, por ejemplo: hay cientos de tipos de alimentos, hay miles de libros de cocina, millones de recetas… con una melodía de fondo “ya sé alimentarme y a diario…”, ¿qué diferencia hay? la diferencia es la naturalidad en el alimento y la falta de naturalidad en la magia. Alimentarse y conectar con la magia de la Tierra se convierte en actos naturales para todo ser humano que decide ignorar para siempre el “no sabes suficiente” y lo cambian por “sé de sobras cómo”…
Si pasáramos unos días con un buen chamán o una bruja, mago… observaríamos en todos ellos una “extraña/fascinante” cualidad: vivir en constante animismo.  Todo tiene para “el que sabe”/el chamán alma, una esencia, un motivo de ser, como toda existencia. Todo existe por un motivo, y sólo por esta básica percepción conecta fácilmente con un sagrado y mágico vínculo con todo lo que le rodea por muy inanimado que parezca a simple vista: desde una piedra, una hoja de otoño, una puerta, o la taza que acoge cafés o infusiones, son y están todos ellos por una voluntad. Hay en esta fascinante cualidad animista de relacionarse con el exterior un intercambio mutuo vibracional natural, pues los pensamientos son parte de nuestro interior y energías propias, pero no termina aquí, todo objeto aparentemente “inanimado” tiene una función (actividad propia de algo), un motivo de existir, es dicha función su forma de interactuar energéticamente con el todo.
El pensamiento es el resultado de pensar, pensamos sobre algo y creamos nuestros pensamientos, examinamos y creamos nuestras acciones, nuestros valores, nuestras decisiones… Somos lo que pensamos, si examinamos todo y vemos su función y potencial (sus motivos de existencia), sentimos su magia, pensamos magia, somos magia.
La mitología, las leyendas, los cuentos, están repletos de la magia del animismo... Es el pensamiento mágico, con el que nacemos y crecemos (hasta que se esfuma), con el que crecen, nacen y viven chamanes, magos, brujas de todos los tiempos.
De nuevo una vez más vemos que hubo un tiempo en el cuál TU también tenías tu pensamiento mágico y vivías mágicamente con la Magia de la Tierra… igual que los chamanes, magos, brujas… lo habías olvidado también, verdad?!

© Anna Vijo
Extracto del curso online Las Esencias Alquímicas 2


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