Lavavajillas casero y aromático


Es muy sencillo, muy natural, muy económico y  tan aromático que además convierte el lavado de la vajilla en una pura sesión aromaterapéutica...!!! Del mismo modo que preparo el jabón para la ropa
, se prepara la base para este fantástico lavavajillas casero!!!





Necesitamos la medida de una tacita de jabón artesano casero rallado y otra medida de agua caliente, mezclamos bien para que se funda el jabón rallado. A los pequeños de la casa les encanta rallar el jabón casero y hundir sus manos en las mágicas virutas de jabón..., y a los más mayores también...!!!




Una vez bien disuelta la mezcla concentrada de jabón y agua ya está listo para embotellar. Lo ideal es el reciclaje de tarros, cualquier botella vacía sirve, en este caso uso una que tiene un dispensador y va genial para dosificar.




Ahora añadimos el "poder desengrasante" más natural, concentrado y potente que existe: el maravilloso aceite esencial de limón, unas 40 gotitas máximo. El aceite esencial de limón es un antiséptico puro, potente y natural.  Otras opciones con acción antiséptica y desengrasante son el aceite esencial de enebro o el aceite esencial de lavanda.




Aquí se ve el aceite esencial "flotando" en el jabón... su cítrico aroma saluda!!! Cubrimos el resto del frasco con más agua natural, cerramos y agitamos fuerte un momento...




Y ya tenemos el lavavajillas listo para usar!!!




Con una dosis de media cucharadita de café ya hace toda esta espuma...!!!




Y la tarea es tan aromática.... Cuando olemos el aceite esencial de limón nos sentimos al instante muy animados, trabaja su aroma la vitalidad, purificación, protección, pensamientos negativos, oscuridad, fatiga intelectual, estrés emocional, curación, armonía, apatía, capacidad psíquica.  Los cítricos contienen esa felicidad y facilidad del “todo es posible”. Encierran en su aroma y esencia toda la fuerza y sabiduría del Sol que calentó el fruto y su piel para su madurez, registrando su calidez y vibrante energía. El Sol engloba el potencial energético más poderoso: acaricia y calienta, es la incubación necesaria para que fluya la vitalidad...

Anna Vijo


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