Receta nº 36: Reina de Egipto


“Me gustan los ungüentos; son los perfumes aptos para los hombres. 
Los finos perfumes de Cosmo proporcionan la justa fragancia…” 
Marcial, XV, 59.

36. Reina de Egipto 

- 30 ml de aceite de almendras dulces
- 3 gotitas de neroli
- 8 gotitas de mirra
- 8 gotitas de incienso

Poción de incienso y mirra, dos esencias sagradas para el antiguo Egipto, no sólo por su aroma, sino también por sus poderosas propiedades energéticas y físicas. Aroma insólito, aporta fascinación, exotismo y encanto puramente femeninos. Inspirado en la poción de la reina del Antiguo Egipto. Combate el envejecimiento cutáneo, nutre en profundidad la piel, previene estrías, deja una piel claramente aterciopelada. Con aceites esenciales puros, que actúan en gran profundidad, cuidando tu piel de un modo inmejorable, y con efecto permanente en tu cuerpo. Aporta autoestima, confianza, seguridad.
Tanto la mirra como el incienso son fantásticos para el cuidado de todo tipo de piel, y sobre todo muy indicado para las pieles maduras.
La mirra y el incienso aportan elasticidad a la vez que reafirman en profundidadl, son ambos dos potentes regeneradores para las pieles más castigadas. Tratamiento antienvejecimiento fuerte.
Las resinas: las lágrimas, teniendo en cuenta que éstas (tanto las humanas, como en el árbol) brotan del interior más profundo y escondido (oscuro, misterio), y nos conectan con un “amor” superior...

Plutarco, el historiador, cuenta de Cleopatra “No era tal que deslumbrarse o dejase parados a los que la veían; pero su trato tenía un atractivo inevitable, y su figura, ayudaba de su labia y de una gracia inherente a su conversación, parecía que dejaba clavado un aguijón en el ánimo. Cuando hablaba, el sonido mismo de su voz tenía cierta dulzura, y con la mayor facilidad acomodaba la lengua como un órgano de muchas cuerdas al idioma que quisiese”
y que Marco Antonio: "No estaba en posesión de sus facultades, parecía estar bajo los efectos de una droga o brujería. Estaba siempre pensando en ella, en vez de pensar en vencer a sus enemigos.."

Más tarde Shakespeare en La Vida de Antonio y Cleopatra:
La edad no podrá marchitarla, 
ni la rutina helará sus encantos.
Otras mujeres sacian el hambre que alimentan, 
ella provoca más hambre cuanto más sacia.
Pues hasta lo más impuro tanto purifica, 
que incluso los santos sacerdotes la bendicen si peca...

Anna Vijo

 Receta del dossier online: 
http://escuela-endae.blogspot.com.es/2016/12/pociones-y-recetas.html


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