Aroma a Mediterráneo

Mediterráneo, foto aroma.esencias
Basado en el reino vegetal perenne que envuelve al Mediterráneo, pues las flores como la ginesta (retama), el aloc (sauzgatillo), el hinojo u otros... son temporales y serían sus notas altas (las más volátiles), hay otras notas aromáticas que se entremezclan con el salado aroma marino como nota de corazón para dar un perfume mágico y reparador de cuerpo y alma que lo acompañan durante todo el año. El Mediterráneo tiene notas de fondo a eucalipto, pino y romero...

Eucalipto, foto aroma.esencias
Eucalipto: su aroma nos hace sentir instantáneamente sanos, renovados, como si los pulmones se llenaran de aire puro y fresco. De gran vigor, el eucalipto crece rápido y segrega aceites en la tierra para que crezcan otros arbustos a su contorno. Sus ramas tienen forma de pulmón, no en vano es excelente para tratar problemas respiratorios. aporta equilibrio, aumenta el estado de concentración, sosiega los nervios y permite pensar con claridad. Su aroma es perfume de salud y vida, puro tónico tanto física como psíquicamente 


Tronco de Pino, foto aroma.esencias
Pino: es un ancestral neurotónico, de clara acción tónica energizante y vigorizante sobre el organismo. Los nativos americanos valoraban el pino más que ninguna otra planta. Usaban el pino al completo: sus hojas las masticaban, así como se hacían infusiones, y emplastos, la savia era masticada o bebida con agua, y también hervían la corteza machacada para curar las inevitables heridas de la vida al aire libre.
De todos los remedios que distribuían las trementinarires (mujeres medicina), uno de los más solicitados era la trementina que extraían de la resina del pino, de ahí a que la gente las conociera con dicho nombre.


Romero, foto aroma.esencias
Romero: al inspirar su aroma al instante nos sentimos optimistas con fuerzas renovadas y equilibradas.
La energía y la fuerza de la madre naturaleza se unen en este maravilloso aceite esencial: el romero o, como su significado etimológico indica: ros marinus “rocío de mar” .
Desde los inicios de la humanidad, las civilizaciones ancestrales han otorgado al romero al mundo de los dioses, ensalzando así todos sus beneficios curativos y su carácter notablemente solar.
Símbolo de alegría, eterna juventud y felicidad.
Otorga una sana energía natural extra,  pues una de sus principales propiedades el gran efecto estimulante que posee: ayuda a la mente.

Anna Vijo, aromaterapeuta


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