Lirio, el aroma celestial de la primavera


Primavera... los antiguos también llamaban al equinoccio de primavera Eostara o Eostre (como la conocida Ostara, o Eolos dios del aire, elemento de la primavera) en referencia a la diosa así llamada.
Easter, pascua en inglés, no tiene que ver con Cristo sino con la evocación de la antigua diosa Ostara, con sus simbolos: conejos, huevos, pollitos... que evocan la gran explosión de fertilidad de la primavera.
Los huevos en sus cestas típicas de primavera, son recuerdos de la búsqueda de nuestros antepasados, tras el largo y duro invierno, de huevos silvestres de los pájaros para alimentarse.

La fertilidad de la primavera, es recordada gráficamente por los bellos lirios blancos de Easter, que fueron y son el símbolo natural representativo de la vulva milagrosa y auto regenadora de la diosa Eostre.
Lo sagrado de la sexualidad, la feminidad, que es poderosa y sanadora, equilibrando luz y oscuridad (invierno-verano), que nos hace florecer a todos. Ya dice el dicho popular... que la primavera la sangre altera!!

Los bulbos son otro gran símbolo del renacer primaveral, encontraréis en vuestra floristería ahora en primavera maravillosos bulbos que representan la fuerza que todos poseemos dentro en sintonía con los ciclos naturales que nos rigen: tulipanes, narcisos, jacintos... Sus aromas celestiales ayudan a concordar y armonizarse con la vitalidad fértil y pura de la primavera.

Y como sus flores, el perfume del aceite de lirio, aporta una gran vitalidad y alta sensualidad.
Su celestial y puro aroma hace sentir la fuerza y energía de la primavera. dejando atrás las capas de ropa de invierno, para que así pueda el cuerpo expresar  su energía natural, su danza de vida.
La energía que se siente al conectar con el ritmo cíclico natural de la vida, es como un heraldo de la primavera.

Anna Vijo, aromaterapeuta

http://escuela-endae.blogspot.com.es/


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