Las fragancias y la personalidad



“Una mujer sin perfume es una mujer sin destino” 
Coco Chanel

Está de moda definir el tipo de personalidad según el perfume que se usa, y que las fragancias que usamos reflejan una manera de hacer y deshacer. Pura psicoaromaterapia. Nuestra manera de hacer y deshacer no es uniforme, si no que  la preferencia ante un aroma u otro es un reflejo muy profundo tanto de las necesidades anímicas (subjetivas) como de los objetivos del momento. Una ayuda consciente o subconsciente para animar a nuestra propia esencia a manifestarse en todo su esplendor como la misma finalidad de toda partícula aromática.
El perfume está considerado en muchas ocasiones como un sello distintivo: hay personas que no conciben no usarlo, así como también un complemento partícipe tanto de nuestra higiene como de nuestro atuendo: según la ocasión se elige una fragancia u otra.. Las ocasiones son oportunidades con miras a un fin y para ello la elección del perfume de nuevo tiene su comedido muy específico aunque se use puramente como complemento. Esta forma tan concreta de utilizar  las fragancias y sus aromas, es muy conocido en psicoaromaterapia, dónde el uso determinado de cierto aroma se emplea para un fin que complementa nuestro propio aroma según tanto nuestras necesidades así como carencias u objetivos.

Por ello los aromas de los aceites esenciales son un complemento de gran alcance para nuestro día a día, puro equilibrio natural holístico en una sola gotita, pues éstos trabajan y aportan  tanto potenciando como contrarestando según se necesite. Igual que decidimos qué ropa nos ponernos según la ocasión, estado de ánimo, gustos personales, objetivos..., el mismo uso y servicio nos lo otorgan los maravillosos aceites esenciales:

- Los aceites esenciales cítricos: naranja, mandarina, limón, bergamota..: vigor, energía, frescura, dinamismo, espontaneidad, optimismo, extroversión.
- Los aceites esenciales de flores preciosas y exóticas como ylang ylang, jazmín, neroli, rosa : fascinación, romanticismo, seducción, novedad, promesas, oportunidades
- Los aceites esenciales de flores silvestres como la manzanilla, salvia, lavanda... : naturalidad, afecto, alegría, dulzura, equilibrio, apego, seguridad,
- Los aceites esenciales de maderas como cedro, sándalo...: discreción, introspección, bohemia, amor por la naturaleza, serenidad, tranquilidad.
- Los aceites esenciales de resinas: mirra, incienso, benjuí : misterio, equilibrio interior, permanencia, sofisticación, independencia, seguridad, elegancia.
- Los aceites esenciales herbales como ciprés, eucalipto, menta, romero...: vigor, concentración, firmeza, decisión, deportividad, naturalidad, juventud,

Anna Vijo, aromaterapeuta
Para aprender más: http://escuela-endae.blogspot.com.es/

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