Aromaterapia práctica: el masaje


El modo más eficaz, predilecto y práctico para aplicar la aromaterapia es sin duda alguna el masaje.
El masaje,  utilizado desde la antigüedad con el fin de socorrer a quien lo recibe, es una práctica mucho más habitual de lo que nos pensamos, puesto que es algo que hacemos casi instintivamente, ya sea por ejemplo al aplicarnos cualquier tipo de hidratante tanto facial como corporal, o al enjabonarnos a la hora del baño... También todo el mundo de forma intuitiva se masajea o friega allá dónde le duele, si por ejemplo nos duele un músculo frotamos intuitivamente para calmarnos el dolor… De la misma manera la gran mayoría acariciamos, o tocamos a alguien amistosamente si está preocupado…
Desde que nacemos concebimos esta importancia natural del sentido del tacto a través del contacto físico. En un estudio científico se observó que,  en un orfanato,  los bebés a los que las enfermeras cogían más en brazos y tenían mayor contacto físico, crecían más y más sanos que los que no recibían la misma atención… Sabemos pues, que el masaje es una herramienta claramente sanadora, una continuación del sentido del tacto consciente y preciso.

✿ Casos en que está contraindicado el masaje:
- Fiebre
- Jaquecas, migrañas: pues puede agudizar los síntomas.
- Varices: nunca presionar ni masajear la zona.
- Osteoporosis: sólo de modo muy delicado.
- Infecciones agudas
- Inflamación: puede agravar el problema, y ser muy doloroso.
- Lesiones: sólo por profesionales.

✿ Beneficios del masaje:
Nuestra piel es la primera que se beneficia, no es una simple capa!!!
La piel consta de tres capas:
- Superior- epidermis- células que se solapan
- Intermedia- dermis- capilares sanguíneos
- Profunda- grasa subcutánea
Las terminaciones nerviosas se localizan en la capa superior, la epidermis.

- Mediante el masaje aumenta el riego sanguíneo, y esto facilita la renovación celular y la eliminación de toxinas.
- Estimula la circulación de la sangre.
- Estimula el sistema linfático.
- El tacto se interpreta en la zona de la corteza cerebral, dónde interviene en las emociones y el estrés.
- Un masaje o tratamiento cutáneo con aceites esenciales afecta también no sólo al sentido del tacto, sino además al sentido del olfato, que trasciende en los recuerdos, sentimientos y emociones. Creando así una insuperable y completa experiencia sanadora holística. Los aceites esenciales actúan poderosamente primero directo sobre la piel, y a través de su aroma directamente en la psique y en el alma influyendo de inmediato en el organismo. Restablecen la conexión cuerpo y alma, elevando el estado de conciencia, de vibración y sanación natural.
- Alivio del dolor, cuando se emplean aceites esenciales analgésicos y relajantes, como la lavanda, manzanilla… Los aceites esenciales son extractos tan potentes y concentrados que poseen aproximadamente de 75 e incluso algunos  100 veces más concentración de principios activos que la misma planta seca. Y la piel es un órgano, como el corazón o los pulmones, y está conectada con el sistema nervioso y la circulación sanguínea. Las moléculas de los aceites esenciales son lo suficientemente pequeñas como para penetrar a través de la piel y entrar en el torrente sanguíneo. Al igual que los parches que se usan para dejar de fumar, el principio es el mismo. Los beneficios comienzan alrededor de media hora.

Anna Vijo, aromaterapeuta

Para aprender más:
Cursos, talleres, másters ONLINE
http://escuela-endae.blogspot.com.es/


.

Publicar un comentario