De bruja a sanadora...


La última bruja de Jabaloyas

Jabaloyas en la provincia de Teruel , siempre fue pueblo de brujas , y la última de ellas, según cuenta la leyenda, se llamó "Tía Jacoba". Al parecer, la "Tía Jacoba" era una bruja buena, en un pueblo donde los propios vecinos afirman que los aquelarres eran frecuentes hasta principios del siglo XX. Tenían lugar en el Castillo de San Cristóbal , al que las brujas acudían, llegada la noche, montadas en una escoba.

Pero, al parecer, la "Tía Jacoba" era una mujer sencilla y pobre, que curaba con sus potingues. De ahí le vino la fama de bruja. Los chicos del pueblo la hacían rabiar. Ella aguantaba los insultos que le dirigían, siguiéndoles la corriente. Luego, cuando se presentaba el caso, no dudaba en aplicarles una cataplasma en una herida o en facilitarles una pócima que curara su mal de vientre.

Trascurrieron muchos años y la "Tía Jacoba": "Ya no llevaba el talle erguido y en sus andares se adivinaban los trabajos vividos: la casa, la tierra, la escoba y la aguja. La cara de un terso silencio y el pelo crecido. La saya recosida de remiendos claros. La frente blanca como el alba y los ojos negros, profundos, como dos gotas de mundo. Ojos de ternura que no habían perdido el ritmo antiguo de la noche"

¿Acaso la última bruja de Jabaloyas se arrepintió un día de serlo y se convirtió en benefactora de sus vecinos?. La leyenda acaba bien, porque el recuerdo de la "Tía Jacoba" continua siendo grato para todos. Posiblemente, su condición de sanadora contribuyó a crear la leyenda.

Manuel Pascual Guillén - "Al Este del Ebrón".

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